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La agresividad en el gato: causas y soluciones

La agresividad en el gato puede dividirse en dos grupos: las agresiones entre gatos y las agresiones contra los humanos. Dentro de estos dos grupos también existen varias categorías, por lo que se trata de un tema muy difícil de abarcar en un solo artículo. Existen la agresión asociada a la irritabilidad, la agresión redirigida, la agresión vinculada a la falta de estimulación (aburrimiento) y muchas otras. En muchos casos, lo que interpretamos como agresividad es en realidad miedo. Ante la imposibilidad de abarcar cada una de estas categorías, vamos a concentrarnos en las maneras de prevenir las agresiones más comunes.

La estimulación inadecuada

A menudo, usamos nuestros dedos para jugar con nuestro gato. El problema es que actuando así, sin querer le estamos enseñando al gato que la mano, y por ende la piel, es un objeto que puede morder. Y cuando nuestro gatito crece el comportamiento se instala y la mordedura puede convertirse en un problema. Es por eso que debemos evitar jugar usando nuestros dedos y privilegiar el uso de varas de juguetes, que nos permiten mantener nuestras manos alejadas de los colmillos felinos.

La falta de estimulación

Es frecuente que a los gatos hogareños les falte estimulación. Y es entonces cuando aburren y buscan algo para hacer. Los más encantadores se contentarán trepando a las cortinas o desenrollando el papel higiénico. Otros, más creativos, imaginarán que su tobillo, su pie o su pantalón se parecen extrañamente a una presa en movimiento y decidirán ir tras esa pobre presa imaginaria, o sea, usted. Si intenta liberarse, moviéndose o corriendo, estará reforzando involuntariamente su juego y alentándolo a atrapar esa presa que se mueve hacia todas partes. Su gato seguramente se divierta mucho. Pero ¿qué hay de usted?

Hay varias maneras de distraer a su gato. Los dos métodos más sencillos son el juego y los comederos interactivos. En las tiendas para mascotas encontrará un arsenal de comederos interactivos. ¿Por qué interactivos? Porque con estos comederos los gatos deben reflexionar y trabajar para acceder a su comida. En realidad, ningún gato debería ser alimentado en un cuenco ordinario. Todos deberían tener que trabajar para ganarse su comida, como lo harían en la naturaleza. Si utiliza un comedero interactivo, en lugar de comer en solo 3 minutos, a su gato le tomará entre 20 y 30 minutos hacerlo. Dicho de otro modo, durante esos 20 a 30 minutos, ¡su gato estará haciendo otra cosa en vez de cazar su tobillo!

Dicho esto, el juego sigue siendo la manera más fácil de asegurarse de que su gato gaste su energía de buena manera. El gato es un sprinter (un corredor de corta distancia), de modo que no hace falta jugar durante horas con él. Dos o tres sesiones de juego, de entre diez y quince minutos, son más que suficientes para evitar los problemas relacionados con la falta de estimulación.

El gato con síndrome de acariciado-mordedor

¿Tiene uno de esos gatos que se dejan acariciar, que ronronean y que, de pronto, se vuelven agresivos y lo muerden sin motivo aparente? Su gato es lo que se conoce como un ''acariciado-mordedor''. Su comportamiento significa simplemente que le gustan sus caricias al principio, pero que después de un tiempo lo cansan e incluso llegan a resultarle insoportables. Evite acariciar a ese tipo de gatos en las caderas y el vientre. Acarícieles únicamente el cuello y la cabeza. Verá que el síndrome de ''acariciado-mordedor'' desaparecerá rápidamente.

Presentación inadecuada

Si dos gatos son agresivos cuando se encuentran uno en presencia del otro, el origen del conflicto suele remontarse a su primer encuentro. Hay que evitar a toda costa introducir un gato en una casa en la que ya hay otro gato y suponer que se llevarán bien como por arte de magia. Utilice el refuerzo positivo cuando presenta un gato a otro gato y proceda gradualmente. Consulte a un entrenador de gatos para que le enseñe esta técnica tan eficaz y fácil de aplicar.

Evite los consejos sacados de Internet u ofrecidos por gente bien intencionada pero no profesional

Esta recomendación es válida para cualquier consejo relativo al comportamiento felino, pero en particular para los consejos relacionados con los comportamientos de un gato agresivo. Evite los consejos que provengan de foros de discusión o de sus amigos ''que tuvieron gatos toda la vida''. Si no se tratan de manera adecuada, los comportamientos agresivos pueden agravarse rápidamente. Además, como estos comportamientos a menudo pueden causar lesiones importantes, los gatos agresivos suelen ser sometidos a eutanasia. Si consulta a un entrenador de gatos, sus posibilidades de corregir un comportamiento agresivo son de alrededor del 80 % al 90 %. En cualquier circunstancia, el primer paso siempre es consultar a su veterinario, sobre todo en caso de agresividad repentina.

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17-12-2019