• 3 mitos poco comunes acerca de los gatos
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3 mitos poco comunes acerca de los gatos

Como amante de los gatos, probablemente sepa que el mito que dice que los gatos le tienen miedo al agua es falso. De hecho, a muchos gatos les encanta que los bañen. Seguramente, también conocerá el mito que afirma que los gatos siempre caen de pie. Pero, ¿realmente conoce todo sobre los gatos? Le proponemos desmitificar otros mitos un poco menos conocidos.

1. Los gatos prefieren a las mujeres: VERDADERO

Lo sentimos mucho, caballeros, pero es un hecho. Los gatos prefieren la presencia de las mujeres. En primer lugar, hay que recordar que los gatos solo adoptan un comportamiento si este les aporta algo. Es su leitmotiv. Ahora bien, en una casa, ¿quién le ofrece más al gato? ¿El hombre o la mujer? ¿Quién se resigna a sentarse en otro lugar cuando el minino está acostado cómodamente en el mejor sillón de la sala en lugar de obligarlo a moverse? Y sí, a menudo es la mujer. ¿Quién le da de comer al gato? Una vez más, la mujer. ¿Quién acaricia más seguido al gato? Le dejamos adivinar.

El hombre generalmente se ocupa de la bandeja de arena (que no aporta nada al gato) y de la disciplina. Por eso es fácil entender por qué la mayoría de los gatos acuden a la mujer de la casa cuando quieren algo.

Sin embargo, siempre hay una excepción a la regla. La mujer es quien acaricia y le da de comer al gato, pero cuando el hombre se acuesta en el sillón a ver un partido, el gato siempre se va a acostar sobre él. ¿Por qué? Porque todos los gatos son diferentes. Tal vez las caricias no son tan importantes para su gato. Y si, además, siempre tiene comida y le encanta el calor de los jeans del hombre, ahí tiene su respuesta. En resumen, el gato va a ir con la persona de la casa que le ofrezca más beneficios personales. Si quiere acercarse a su gato, busque algo que a él le sea beneficioso.

2. Los gatos son dominantes, celosos y rencorosos: FALSO

A diferencia de lo que solemos escuchar, las nociones de dominación y celos en los gatos serían equivocadas. Una gran cantidad de expertos en comportamiento evitan utilizar estos términos por diferentes motivos. Hablaremos más bien de motivación hacia ciertos recursos. Un gato podría verse muy motivado por la comida, por el estante cerca de la ventana que le da una vista fantástica de los pájaros o por las piernas de la mujer que está leyendo en el sillón. Y estas motivaciones pueden cambiar según los momentos del día. Por lo tanto, él podría insistir más para tener acceso a estos recursos en determinados momentos. Un gato dominante estaría siempre detrás de todos los recursos. Lo cual sucede muy poco. Además, la dominación solo podría efectuarse con los individuos de una misma especie. Sabiendo que en la naturaleza los gatos viven prácticamente solos, la idea de una jerarquía pierde sentido. En este mismo sentido, los gatos no viven en pareja en la naturaleza y no hay competencia por la reproducción, ya que muchos gatos pueden ser progenitores de una misma camada. Si los celos no existen en los gatos en estado salvaje, es poco probable que desarrollen este sentimiento cuando viven en nuestra compañía. De allí la idea de acceso a los recursos.

Esta noción puede ayudarle a comprender mejor a sus gatos y sus relaciones con usted y sus semejantes. Si se producen tensiones por determinados recursos, piense en multiplicarlos para darles más opciones a los gatos y, de esta manera, reducir los riesgos de conflicto.

Si los gatos fueran rencorosos, el trabajo del veterinario sería particularmente peligroso. Si al volver de vacaciones su gato parece malhumorado, seguramente se debe a que tuvo que adaptarse a una nueva rutina durante su ausencia. Su vuelta significa un nuevo cambio de rutina. Dele un poco de tiempo, juegue con él y mímelo. Si después de unos días su comportamiento no cambia, si se muestra muy indiferente o si no come o no bebe, no dude en consultar a su veterinario para asegurarse de que esté en buen estado de salud.

3. Los gatos quedan atrapados en los árboles: VERDADERO... y FALSO

¿Alguna vez observó la forma de “garra de escalada” que tienen las garras de los gatos? Fíjese y entenderá por qué les es tan sencillo trepar a un árbol, pero tan difícil bajar.

Muchos gatos muy inteligentes han desarrollado una técnica mucho más eficaz y rápida para bajar de lugares elevados sin demasiadas complicaciones. Bajando un poco las orejas, con una mirada de súplica y, sobre todo, con su maullido más tierno, estos pequeños genios suelen manipular a una persona bienintencionada que les ayudará a bajar sin demasiado esfuerzo.

Pero atención, con este comportamiento, un gato puede aprender que si espera el tiempo suficiente ahí arriba, nunca tendrá que esforzarse para bajar. Por lo tanto, podría obstinarse y quedarse allí durante mucho tiempo. El pobre gato corre el riesgo de deshidratarse y perder la fuerza necesaria para bajar por sus propios medios.

De hecho, hay que evitar ir a buscar a un gato atrapado en un árbol. El gato podría elegir subir aún más o lanzarse hacia abajo. ¿Cuál es el truco? Motive al gato a bajar colocando una lata de atún o de alimento para gatos al pie del árbol y aléjese (tal vez le tenga miedo). En el peor de los casos, les dará un gusto a todos los gatos del barrio y, en el mejor de los casos, el gato bajará por sus propios medios cuando tenga hambre.

Sin embargo, si el gato está atrapado en el árbol desde hace más de 24 horas, llame a un servicio de emergencia animal para que lo ayuden.

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13-12-2019