4 min.

Los 5 sentidos de su gato lo convierten en un superhéroe

Si usted tuviera sentidos tan agudos como los de su gato, seguramente lo tomarían por un superhéroe. En este artículo, entenderá el modo en que su gato se distingue por su oído, su olfato, su vista, su gusto y su tacto.

El oído

Si usted tuviera el oído del gato, contaría con orejas biónicas. ¡Imagine poder oír a un ratón que se desliza por el césped a más de veinte metros de distancia! Podría oír gamas de frecuencias dos a cuatro veces superiores a las audibles por el ser humano (los ultrasonidos). Sería capaz de oír volar a un murciélago. Además, esto es lo que explica, entre otras cosas, el comportamiento de su gato cuando parece buscar frenéticamente algo que usted es incapaz de ver.

En el plano horizontal, el humano localiza los sonidos con un margen de error de veinte grados. Y le cuesta muchísimo evaluar la procedencia de un sonido en el plano vertical. Sin embargo, el gato logra hacerlo con un margen de error de solo cinco grados y, además, puede identificar con precisión la procedencia de un sonido en el plano vertical (altura). Por cierto, ¿las orejas de un gato no le hacen pensar en pequeñas antenas parabólicas capaces de moverse en todos los sentidos?

El oído es sin duda el sentido más desarrollado y la herramienta de vigilancia por excelencia del gato. Si se le pone la piel de gallina viendo a su minino clavar la mirada en la pared o seguir con la vista alguna cosa invisible, pregúntese más bien si no está siguiendo los desplazamientos de un ratón escondido en sus paredes (y volverá a sentir la piel de gallina) o escuchando al vecino tocar el violín en su sótano.

El olfato

¡Si tuviera el olfato de su gato, sería el mejor chef de cocina del mundo! Podría adivinar todos los ingredientes de cualquier receta de cocina. En efecto, los gatos son macrosmáticos, es decir que son capaces de oler hasta las moléculas. En lugar de sentir el olor de la salsa de los espaguetis, su gato siente el olor de los tomates, del perejil, de las cebollas y de todos los otros ingredientes. También cuenta con una herramienta de análisis olfativo con una increíble sensibilidad llamada órgano de Jacobson. Dos pequeños orificios, ubicados en su paladar, le permiten sentir los olores de las feromonas que dejan otros gatos para marcar sus territorios.

La vista

¡Es sabido, aunque igualmente impresionante, que el gato ve en la oscuridad! En la oscuridad ve casi tan bien como a la luz del día. Su visión nocturna se parece mucho a lo que ven los soldados cuando miran a través de sus binoculares infrarrojos. Sin embargo, el gato no puede ver en la oscuridad absoluta y, además, su visión nocturna tiene un costo. En efecto, tuvo que sacrificar el color en su visión diurna, lo que hace que el gato solo vea tonalidades de amarillo y azul. Además, ve muy borroso a más de veinte metros y a menos de cinco centímetros de su nariz. Seguramente ya ha visto a su gato sumergir su pata en el cuenco antes de beber agua. Ese gesto le permite crear turbulencia en el agua para evaluar mejor la distancia entre esta y su nariz. De esta manera, evita sumergir la nariz en el agua por accidente.

El gusto

El gusto es el sentido menos desarrollado del gato. Es incapaz de percibir el sabor dulce, pero es excelente para detectar el umami (uno de los cinco sabores básicos, junto con el dulce, el salado, el amargo y el ácido). El gato también puede degustar el agua. Sin embargo, contrariamente a la creencia popular, el gusto del gato es fácil de engañar. Basta con actuar muy gradualmente. Por esta razón, si necesita cambiar de alimento para seguir los consejos de su veterinario, debería escalonar la transición en aproximadamente dos semanas, pasando gradualmente del antiguo alimento al nuevo.

El tacto

En este caso, son los bigotes, llamados vibrisas, los que intervienen. Las vibrisas del gato son tan sensibles que no necesita tocar una pared en la oscuridad para saber que debe detenerse para no golpearla. Incluso es capaz de sentir la corriente de aire producida por su propio desplazamiento que golpea la pared y regresa a él.

¡Ahora comprende por qué su gato fácilmente podría ser considerado un superhéroe!

Continuar leyendo

  • ¿Mi gato es más inteligente que yo?
  • ¡Basta de rociador de agua!
  • ¿Existe una relación entre el color de su gato y su personalidad?

17-12-2019